Y sí... Yo recuerdo el canal de la palomita. Y a Pergolini con el pelo largo. Y las propagandas de Pepsi con Sting y David Bowie casi jovenes. Y Michael Jackson casi negro... y a Tina... y a....
Fito, casi un nene. Con Spinetta siempre grande (siempre siempre).
Y este video está muy bueno, tantos años, todos esos, de gente:
Ah!, lo que viene después de la propaganda es para mi amiga Eli. No por su/nuestra versión del rock del tajo sino porque tiene razón: la voy a extrañar
27.2.09
9.2.09
Ni besos ni abrazos. No los quiero.
Mentira, claro. Tan mentira como los besos si los hubiera. Y los abrazos.
Y todo así. En medio de un dilema irresoluble: ¿Que mentira aceptar?; ¿cuál duele menos?.
Uno de los que ofrecen besos me regaló un libro. Notable. El libro, digo. Gracias al cual descubrí que, además de mentirosa, soy sólo una mas...
El vacío
‘¡Si al menos pudiera sentir algo!’: esta es la formula que traduce la ‘nueva’ desesperación que afecta a un numero cada vez mayor de personas.
[...]. Los trastornos narcisistas se presentan no tanto en forma de trastornos con síntomas claros y bien definidos, sino más bien como ‘trastornos de
carácter’ caracterizados por un malestar difuso que lo invade todo, un sentimiento de vacío interior y de absurdidad de la vida, una incapacidad para sentir las cosas y los seres. Los síntomas neuróticos que correspondían al capitalismo autoritario y puritano han dejado paso bajo el empuje de la sociedad permisiva, a desordenes narcisistas, imprecisos e intermitentes.
[...] la crispación neurótica ha sido substituida por la flotación narcisista.
Imposibilidad de sentir, vacío emotivo, que la desubstanciación ha llegado a su término, explicitando la verdad del proceso narcisista, como estrategia del vacío.
Es más; según Chr. Lasch, los individuos aspiran cada vez más a un desapego emocional, en razón de los riesgos de inestabilidad que sufren en la actualidad las relaciones personales. Tener relaciones interindividuales sin un compromiso profundo, no sentirse vulnerable, desarrollar la propia independencia afectiva, vivir solo, ese seria el perfil de Narciso. El miedo a la decepción, el miedo a las pasiones descontroladas traducen a nivel subjetivo lo que Chr. Lasch llaman The Flight from feeling, proceso que se ve tanto en la protección íntima como en la separación que todas las ideologías ‘progresistas’ quieren realizar entre el sexo y el sentimiento. Al preconizar el cool sex y las relaciones libres, al condenar los celos y la posesividad, se trata de hecho de enfriar el sexo, de expurgarlo de cualquier tensión emocional para llegar a un estado de indiferencia, de desapego, no sólo para protegerse de las decepciones amorosas, sino también para protegerse de los propios impulsos que amenazan el equilibrio interior.
[...]. Fin de la cultura sentimental, fin del happy end, fin del melodrama y
nacimiento de una cultural cool en la que cada cual vive en un bunker de indiferencia, a salvo de sus pasiones y de las de los otros.
Seguramente Chr Lasch tiene razón para señalar el refugio de la moda ‘sentimental’, destronada por el sexo, el placer, la autonomía, la violencia espectacular. El sentimentalismo ha sufrido el mismo destino que la muerte; resulta incomodo exhibir las pasiones, declarar ardientemente el amor, llorar, manifestar con demasiado énfasis los impulsos emocionales. Como en el caso de la muerte, el sentimentalismo resulta incomodo; se trata de permanecer digno en materia de afecto, es decir, discreto.
[...]
Y sigue...
No es cierto que los individuos busquen un desapego emocional y se protejan contra la irrupción del sentimiento [...].
Por eso el drama es más profundo que el pretendido desapego cool: hombres y mujeres siguen aspirando a la intensidad emocional de las relaciones privilegiadas[...], pero cuanto más fuerte es la espera, más escaso se hace el milagro fusional y en cualquier caso más breve. Entre más la ciudad desarrolla posibilidades de encuentro, más solos se sienten los individuos; más libres, las relaciones se vuelven emancipadas de las viejas sujeciones, más rara es la posibilidad de encontrar una relación intensa.
En todas partes encontramos soledad, el vacío, la dificultad de sentir, de ser transportado fuera de sí, de ahí la huida hacia delante en las ‘experiencias’ que no hace más que traducir la búsqueda de una ‘experiencia’ emocional fuerte ¿por qué no puedo yo amar y vibrar? Desolación de narciso, demasiado bien programado en absorción en sí mismo para que pueda afectarle el Otro, para salir de sí mismo, y sin embargo, insuficientemente programado ya que todavía desea una relación afectiva.
Cuando busque analista, juro que le pregunto. Y si lo leyó le regateo...
[La era del vacío, de Gilles Lipovestsky]
Mentira, claro. Tan mentira como los besos si los hubiera. Y los abrazos.
Y todo así. En medio de un dilema irresoluble: ¿Que mentira aceptar?; ¿cuál duele menos?.
Uno de los que ofrecen besos me regaló un libro. Notable. El libro, digo. Gracias al cual descubrí que, además de mentirosa, soy sólo una mas...
El vacío
‘¡Si al menos pudiera sentir algo!’: esta es la formula que traduce la ‘nueva’ desesperación que afecta a un numero cada vez mayor de personas.
[...]. Los trastornos narcisistas se presentan no tanto en forma de trastornos con síntomas claros y bien definidos, sino más bien como ‘trastornos de
carácter’ caracterizados por un malestar difuso que lo invade todo, un sentimiento de vacío interior y de absurdidad de la vida, una incapacidad para sentir las cosas y los seres. Los síntomas neuróticos que correspondían al capitalismo autoritario y puritano han dejado paso bajo el empuje de la sociedad permisiva, a desordenes narcisistas, imprecisos e intermitentes.
[...] la crispación neurótica ha sido substituida por la flotación narcisista.
Imposibilidad de sentir, vacío emotivo, que la desubstanciación ha llegado a su término, explicitando la verdad del proceso narcisista, como estrategia del vacío.
Es más; según Chr. Lasch, los individuos aspiran cada vez más a un desapego emocional, en razón de los riesgos de inestabilidad que sufren en la actualidad las relaciones personales. Tener relaciones interindividuales sin un compromiso profundo, no sentirse vulnerable, desarrollar la propia independencia afectiva, vivir solo, ese seria el perfil de Narciso. El miedo a la decepción, el miedo a las pasiones descontroladas traducen a nivel subjetivo lo que Chr. Lasch llaman The Flight from feeling, proceso que se ve tanto en la protección íntima como en la separación que todas las ideologías ‘progresistas’ quieren realizar entre el sexo y el sentimiento. Al preconizar el cool sex y las relaciones libres, al condenar los celos y la posesividad, se trata de hecho de enfriar el sexo, de expurgarlo de cualquier tensión emocional para llegar a un estado de indiferencia, de desapego, no sólo para protegerse de las decepciones amorosas, sino también para protegerse de los propios impulsos que amenazan el equilibrio interior.
[...]. Fin de la cultura sentimental, fin del happy end, fin del melodrama y
nacimiento de una cultural cool en la que cada cual vive en un bunker de indiferencia, a salvo de sus pasiones y de las de los otros.
Seguramente Chr Lasch tiene razón para señalar el refugio de la moda ‘sentimental’, destronada por el sexo, el placer, la autonomía, la violencia espectacular. El sentimentalismo ha sufrido el mismo destino que la muerte; resulta incomodo exhibir las pasiones, declarar ardientemente el amor, llorar, manifestar con demasiado énfasis los impulsos emocionales. Como en el caso de la muerte, el sentimentalismo resulta incomodo; se trata de permanecer digno en materia de afecto, es decir, discreto.
[...]
Y sigue...
No es cierto que los individuos busquen un desapego emocional y se protejan contra la irrupción del sentimiento [...].
Por eso el drama es más profundo que el pretendido desapego cool: hombres y mujeres siguen aspirando a la intensidad emocional de las relaciones privilegiadas[...], pero cuanto más fuerte es la espera, más escaso se hace el milagro fusional y en cualquier caso más breve. Entre más la ciudad desarrolla posibilidades de encuentro, más solos se sienten los individuos; más libres, las relaciones se vuelven emancipadas de las viejas sujeciones, más rara es la posibilidad de encontrar una relación intensa.
En todas partes encontramos soledad, el vacío, la dificultad de sentir, de ser transportado fuera de sí, de ahí la huida hacia delante en las ‘experiencias’ que no hace más que traducir la búsqueda de una ‘experiencia’ emocional fuerte ¿por qué no puedo yo amar y vibrar? Desolación de narciso, demasiado bien programado en absorción en sí mismo para que pueda afectarle el Otro, para salir de sí mismo, y sin embargo, insuficientemente programado ya que todavía desea una relación afectiva.
Cuando busque analista, juro que le pregunto. Y si lo leyó le regateo...
[La era del vacío, de Gilles Lipovestsky]
5.1.09
2009
Yo estuve profundamente enamorada. Absoluta, definitiva y absurdamente enamorada.
Como suele suceder en la vida real, no funcionó. La luna se cubrió de nubes, el cielo dejó de ser mío... mi cielo se escurrió entre mis diez dedos flacos, cual novela barata. Mi bello abril se hizo diciembre, un diciembre y otro, y otro más. Y van varias vueltas alrededor del sol sin cielo... y serán más. Serán todas. Todas las que haya.
Y, ya sin dolor, escucho a Buscaglia. Y dice que la mejor manera de amar es amar sin medida; y le creo.
No se muy bien por qué, cual es el sentido de hacerlo, pero le creo.
Será que es un nuevo año. Que estrenamos una nueva vuelta. Que ya no duele. Que siempre sale el sol, esa piedra amarilla, que buena suerte!.
Y que valío la pena. Y todo gracias al sol.
y a Buscaglia
Como suele suceder en la vida real, no funcionó. La luna se cubrió de nubes, el cielo dejó de ser mío... mi cielo se escurrió entre mis diez dedos flacos, cual novela barata. Mi bello abril se hizo diciembre, un diciembre y otro, y otro más. Y van varias vueltas alrededor del sol sin cielo... y serán más. Serán todas. Todas las que haya.
Y, ya sin dolor, escucho a Buscaglia. Y dice que la mejor manera de amar es amar sin medida; y le creo.
No se muy bien por qué, cual es el sentido de hacerlo, pero le creo.
Será que es un nuevo año. Que estrenamos una nueva vuelta. Que ya no duele. Que siempre sale el sol, esa piedra amarilla, que buena suerte!.
Y que valío la pena. Y todo gracias al sol.
y a Buscaglia
19.12.08
Hoy no conseguirás ser positivo, deberás distribuir bien tus energías en el trabajo, y cambiar tus convicciones equivocadas y maliciosas.
El horoscopo de hoy. Ninguna sorpresa.
11.12.08
borracha, pero sin flores vengo
Ayer no comí. O sí. Medio tostado a la tarde y un cuarto de helado a la noche. Hoy, si hago memoria, reconozco haber comido alguna porción de pan dulce y un cuarto de manzana. Pero me acabo de servir la última copa de un merlot. Lo tomé mientras colgaba pañuelos de colores del techo de mi cuarto... lo tomé mientras escuchaba piojos. Y si, estoy borracha. Seguramente. Borracha y triste, para colmo de males.
Ciro dice que "en el pozo más oscuro puede haber felicidad" pero yo no le creo. Pero luego dice "lo que está bien siempre estará mal sino hay chance de ser" y ahí le creo,y justifica poner el disco una vez más.
Y así, siempre llega un punto donde el cd me habla del heredero al trono ruso... adiviná en que pienso.... Y estoy llorando como un chico en un rincón, y nada tiene sentido, nada para mí... nada para hacer, sola, nada para hacer, sino estás.... acá.
Pero no hay nada más que el acá. Y acá estoy, sola, sin nadie a quién llorar. Llorando la ausencia de alguien a quien llorar...
"Como si el juego fuera caminar en la cornisa sin ver" sigue diciendo Ciro, y tiene razón. Lo único que lamento es estar borracha... no parece ser el mejor estado para andar por una cornisa
Ciro dice que "en el pozo más oscuro puede haber felicidad" pero yo no le creo. Pero luego dice "lo que está bien siempre estará mal sino hay chance de ser" y ahí le creo,y justifica poner el disco una vez más.
Y así, siempre llega un punto donde el cd me habla del heredero al trono ruso... adiviná en que pienso.... Y estoy llorando como un chico en un rincón, y nada tiene sentido, nada para mí... nada para hacer, sola, nada para hacer, sino estás.... acá.
Pero no hay nada más que el acá. Y acá estoy, sola, sin nadie a quién llorar. Llorando la ausencia de alguien a quien llorar...
"Como si el juego fuera caminar en la cornisa sin ver" sigue diciendo Ciro, y tiene razón. Lo único que lamento es estar borracha... no parece ser el mejor estado para andar por una cornisa
7.12.08
Si el placer se construye poco a poco
a pura piel y sangre arrebatadas
en cada torbellino de besos
y de ausencias,
en toda voz gimiendo en la guitarra.
Si de a poco también vuelvo a extrañarte
casi sin ruido y casi sin quejarme
como ignorando lo absurdo del todo
lleno de prisas,
como disfrutando el sentirnos parte.
bajo la lluvia morena
a pura piel y sangre arrebatadas
en cada torbellino de besos
y de ausencias,
en toda voz gimiendo en la guitarra.
Si de a poco también vuelvo a extrañarte
casi sin ruido y casi sin quejarme
como ignorando lo absurdo del todo
lleno de prisas,
como disfrutando el sentirnos parte.
bajo la lluvia morena
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